Es difícil de explicar lo que pasó anoche, pero algo desde el principio no iba bien, algo me recordaba a las semifinales del año pasado, exactamente a lo mismo. Así que anoche, valía exactamente todo, un penalty en el último minuto si hiciese falta... Y pasó! No exactamente así, pero pasó (es el problema de poner a un noruego al frente de estos partidos, que su choque más complicado habrá sido un Rosenborg-Brann), el arbitro la cagó hasta arriba. Hay que ser realistas y ver lo que pasó, evidentemente no fueron 6 penaltys, pero a mi juicio al menos 2. Y como dice Juan Lapuerta el fútbol ama al fútbol, y premió al mejor equipo del mundo, en su peor partido del año..., porque hubiese sido muy injusto que un equipo que dio mucha leña (no castigada) que también hizo sus penaltillos (a Henry en la ida, y mano de Ballack en la vuelta, que no debería de haber jugado), que Essien marcó un gol que nunca repetirá... y miles de razones más. Pero bueno, ahora estamos en la final, y al menos, tenemos la suerte de disputarla.
Sobra comentar la reacción al gol de Iniesta (el cual no esperaba la verdad, desde el minuto 9 me vi eliminado), pero cerveza al aire, sillas al suelo, uno sin camiseta, corazones a mil (y pico)...
De camino a Roma... (pasando por Albacete, Andrés)
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